NOTA AZUL


CONSISTORIO DE CONTROVERSIAS. Sobre Amores.

El pregonero pregona antes del inicio de las sesiones en el Consistorio. Este pregonó así:
Convocando a esa virtud llamada “proeza” y con la paciencia y dedicación del “alquimista” se inventa un oficio en el vacío de las Catedrales. Se hace Ciencia de la recepción del malestar. Los dos tipos de malestares: la angustia y las disfunciones corporales. Vale, decir, Un malestar: el cuerpo, que en el torbellino del dios Pan, el pánico, que nombraba la huída catastrófica de las manadas ante la llegada catastrófica de las furias naturales de las tormentas, adviene el cuerpo el mayor obstáculo a la armonía espiritual, y no digamos a la inmortalidad. Tiempo en el que el Amor lo inventa un órgano del cuerpo, y no precisamente el órgano yoico, ni el fálico. Éste lo es de la fecundidad. Y como enfermedad; “Mi Corazón está enfermo de amor”, Sufre.

Edad Media, de Trovadores, Cortes de Amor, albigenses y cátaros. Los Cruzados del odio y los sarracenos, judíos y Templarios de la Tolerancia

Consistorio sobre algunos amores. Foro de controversias. En el marco de Tristán e Isolda. Y en el marco de morir de amor.Luego se pasa a un cuarto intermedio. Y será el amor suspendido.

Nombraré varios tipos de Amor – consideró el que parecía hacer de moderador. Amor sensual, Cupido. Alguien a destiempo, de los presentes. Denosta. Cupido era un afeminado a quien “escrachó” Marte. No se le dio entrada al comentario. Amor Amistad – prosiguió el moderador.- El único que tiene como condición la reciprocidad. El Amor por casualidad, el de Tristán e Isolda. El amor que consume. El de los Idiotas interrumpe el ya molesto. No de los Idiotas. Igual continuó. El de las Pasiones. Amor don. Un obispo, por ahí, acariciando el crucifijo, que no es lo mismo que la Cruz. Aprobó. Sí. El Amor de Dios. Conviniendo que el Amor don es el del que Ama Primero. Puede ser el de Dios, el del Padre y hasta el que se inventa en el recinto del dispositivo analítico.
 
¿Alguna ocurrencia?. Y entonces sentenció Agustín de Hipona, “Ama y hay lo que quieras”. Si hay amor, se derrama sobre acción cualquiera, y por esto deviene buena”. La acción. No dejar de mencionar el Amor Perfecto. El que causa el movimiento de los cuerpos celestes,…y otros movimientos de ahí en más. Yo lo dije. Apareció el Estagirita. El barbado Aristóteles. ¿Por qué el primer motor es efectivo?. El primer motor, el Ser Supremo es causa porque lo aman, sino… No estés tan seguro. Se pronuncia el teólogo. Que no es obispo. En general no van juntos. Teología y Jerarquía. Nada es más diferente que el Dios judeocristiano. Que ama. Al dios amable tuyo. Había un rabino que asintió.

El Francés de los Seminarios, que permanecía fuera del redondel se acercó. Eso es bueno griego, comenzó diciendo. Su Ser Supremo hace valientes. Valentía para soportar esa intolerable relación con él. Esa intolerable relación con su Ser Supremo los hace amigos entre ellos. Segundos de silencio, Como Segundos Afuera. Que no supieron entender. El Francés de los Seminarios salió del redondel. Quiero protestar por algo. Una dulce voz femenina. Nuestro amor no fue por casualidad. La pócima, como le dicen, nos estaba Destinada. Así nomás. Destinada. Isolda se sentó acomodando los pliegues de su túnica. Porque lo dijo de pie. Bien dicho, confirmó el Estagirita. Yo lo dije y en griego Tyche. Continuó el apasionado de las causas. Tyche. La pócima estaba ahí para que estos jóvenes la bebiesen. No azar, ni casualidad. Fue causa final. No necesitamos tu ayuda. Esta intervención que salió por ahí podría ser grosería. Hasta falta de respeto. Del joven Tristán al barbado Griego. Tyche,…causa final. Entonces. Continuó el muchacho, con el mismo criterio dijiste todas esas cosas del dios inmutable para que Tomás de Aquino te nombrara ideólogo de su secta. Se hizo un diálogo entre ellos. Aristóteles: Me combatieron. Tristán: por poco tiempo. Además traicionó a nuestros dioses con eso del dios Único, Supremo. Segismundo, desde su pipa acotó. No está desviado el muchacho. La intolerancia ingresó con el monoteísmo. El politeísmo no la conoció.

Por favor!!. Protestó el obispo. Adorando estatuas que tenían que apaciguar. Que temían, no amaban. Se escucharon algunos silbidos desde diferentes ángulos. Parece que con eso de las estatuas el obispo bastardeaba las controversias. Alguien lo tomó en serio. Los dioses griegos homéricos no tenían estatuas, las introdujeron los romanos cuando el helenismo perdió. Bien, intervino el moderador. Recuerdo que las controversias versan sobre el amor, y en particular morir de amor.¿ Y morir por amor?. Es otra cosa, acotó el moderador. Eso hace al amor causa externa.¿ Al amor o al morir?.

Por ejemplo – dijo un muchacho- los jóvenes que mueren por amor de los ancianos a la patria. Eso vale. De entre los pliegues de Isolda emerge.Un veneno puede ser causa de muerte por pasiones malditas. Tan malditas como las imbecilidades de algún esposo aburrido. Con fatiga dijo estas palabras Madam Bovary. Ema. Hay esposos aburridos y amantes con los que el amor hay que hacerlo como lo hacen los puercos espines. Con mucho cuidado. Ese fue el obispo y la destinataria Ema Bovary. Defiéndame, exigió ella alguien que no estaba cerca. Soy su creación. No se puede tentar al Creador. Me habló a mí la Señora..

Así como Tristán rechazó el Aval del Estagirita, Gustavo Flaubert acudió al ruego de Ema. Es verdad Señora que un colectivo de idiotas, presuntuosos y aprovechadores la cercaban. Morir sería un homenaje al Amor.  Aplausos pausados y burlones. Esas pasiones creadas por el tedio hacen a sus muertes consecuencias de ilusiones de vivir de amor. Y vivir de amor es una invención de José Mármol y sus románticos. Fue así que se le acercó y tomó o se tomó de las transparentes manos de Ema Bovary, quien era testimonio de la diferencia o de lo mismo. Morir de amor. Morir por amor. Frase que colaboró a su condena. Cuando Giordano Bruno le dijo. Usted Señora es el fruto más dulce de nuestro paraíso terrestre. Alguien vociferó. Se supone que están en un Consistorio de controversias. Palmas burlonas. Este caballero, a propósito de Giordano Bruno. Se quema de amor. Debería ser literal acotó incomprensiblemente el obispo, con crucifijo, y que no es teólogo.
 No se entiende nada. Volvamos al Ser Supremo, dice el Estagirita. Ahí nadie muere ni tiene que morir. Todo es amor y deseo. Y las cosas en su lugar. Natural. Amor perfecto donde las cosas andan. Y Eterno. Por mi parte – intervino el personaje de Saramago- renuncio a la Eternidad. No quiero perder el Tiempo. El amor perfecto no es fruto de la naturaleza sino de la Gracia. Aportó el obispo, el que no es teólogo.

El moderador, tal vez presintiendo o ya sintiendo que el Consistorio de las Controversias era poco serio se desentendió de su función. Y hay dos frutos,…el más bello sobre la tierra y el de la Gracia que viene del cielo. Bien, Ágape y Eros. Ágape es de arriba hacia abajo, Eros de abajo hacia arriba.

Y el Amor Acto. Ese que en sus esencia es dejar ser al otro. Y que en él se arroje su verdad., ¿Qué tiene de amor?, preguntó alguien por ahí. Le digo Amor – prosiguió el austriaco de la pipa – si así llamo al acto que posibilita sufrimiento y goce…

El sufrimiento… de lo inevitable.
El goce,…de lo posible.

Jorge Presta